marzo 7, 2026

Trump negó planear ataques a Venezuela, pero persiste la tensión militar en el Caribe

A bordo del Air Force One, Donald Trump respondió con un doble “no” cuando le preguntaron si planeaba atacar Venezuela. La declaración, registrada por los periodistas que viajaban con él, contradijo el informe del Miami Herald que horas antes había asegurado que la Casa Blanca ya había decidido atacar instalaciones militares dentro del país sudamericano.

“Las fuentes anónimas no saben de qué están hablando. Cualquier anuncio sobre Venezuela provendrá directamente del Presidente”, había dicho antes la vocera adjunta, Anna Kelly. Pese a la desmentida, la confusión en torno a los planes estadounidenses aumentó, al igual que la tensión diplomática.

Un despliegue sin precedentes
Mientras tanto, el dispositivo militar sigue creciendo. Ocho buques de guerra, submarinos nucleares y un grupo de ataque encabezado por el portaaviones USS Gerald R. Ford —el más grande y costoso en la historia naval de EEUU— permanecen en el Caribe. A ellos se suman aviones furtivos F-35 estacionados en Puerto Rico y bombarderos estratégicos B-52 y B-1B que han sobrevolado la región en ejercicios recientes.

El operativo forma parte de una campaña iniciada en septiembre contra presuntas embarcaciones dedicadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental. Según datos oficiales, las incursiones dejaron al menos 62 muertos, 14 barcos destruidos y un semisumergible hundido. Washington sostiene que las operaciones apuntan a frenar el tráfico de drogas; Caracas denuncia que son actos de agresión encubiertos.

La controversia por los informes
El Miami Herald y The Wall Street Journal habían publicado que el Gobierno estadounidense se preparaba para atacar objetivos en puertos, aeropuertos y bases navales de Venezuela vinculados al denominado “Cartel de los Soles”. Según ambos medios, las fuentes —citadas bajo reserva— aseguraban que los bombardeos podrían ocurrir “en cualquier momento”.