marzo 7, 2026

Venezolana en Corrientes: “Estoy muy feliz, era la única forma”

María Erminda Álvarez es venezolana, pero correntina por adopción. Emigró desde el país caribeño y montó un exitoso negocio gastronómico. Hoy analiza con optimismo el recambio de gobierno a la fuerza. Sobre la captura de Maduro opinó: “Falta mucha gente”.

María Erminda Álvarez llegó a la provincia hace 22 años cuando aún gobernaba Hugo Chávez en Venezuela. Su marido, Gustavo Domínguez, vivió en Argentina durante la última Dictadura Militar e inmediatamente evidenció, a su criterio, similitudes entre el gobierno de facto y el Estado venezolano de ese entonces. “Para evitar lo que se venía venir”, su familia, integrada por dos hijas, emigró a un sitio que ya conocía el jefe de la familia: Corrientes.

Aquí el grupo pudo prosperar y “Minda” – como le dicen a las Erminda en su país- abrió un restaurante de comida pura y exclusivamente venezolana, “Arepas, Las Venezolanas”. Desde su casa, en el barrio La Rosada, y mientras mantiene contacto con su familia en Caracas, festeja la intervención militar del gobierno de Estados Unidos. “Es la única forma”.

UN CHEF INTERNACIONAL VISITÓ “AREPAS”.

En una entrevista con diario época, la mujer de 64 años se mostró satisfecha por el intervencionismo yanqui en Latinoamérica. “Me alegra que Estados Unidos haya tomado una decisión sobre el futuro de Venezuela. Nicolás Maduro es una persona muy peligrosa”, sentenció. A la vez que se mostró muy cauta: “Todavía no quiero festejar, la captura de Maduro no significa estrictamente que las cosas vayan a cambiar de un día para el otro. Los verdaderos jefes de los carteles narcos siguen en Venezuela y deben estar tramando algo”.

Lo más llamativo de su historia es que su esposo no pertenecía a ninguna agrupación política cuando Hugo Chávez transitaba su segundo mandato como presidente. Era un simple trabajador de una fábrica de cristales que había vivido en Argentina durante la última Dictadura Militar (1976-1983). Y le bastó atar cabos para encontrar alarmantes similitudes entre la política del primer mandatario con su experiencia en el sur del continente.

“Era la única manera, de no ser así nunca íbamos a salir de este conflicto. Maduro y su gente son el único poder, por lo tanto una irrupción militar por la fuerza era la única manera. Todavía falta llevarse mucha gente”, remarcó.

CIUDADANOS VENEZOLANOS EN CORRIENTES DURANTE UNA JUNTADA DE FIN DE AÑO.

“Minda” sigue de cerca la situación del país caribeño, muy preocupada por su hermana quien vive a media hora de Caracas (Capital de Venezuela). “La información que tengo es que por estas horas el Ejército no se pone de acuerdo qué hacer ante el intervencionismo de Estados Unidos. Hay un sector bastante mayoritario que quería el fin del régimen”, reveló sobre las novedades que les hace llegar su familia.

Su hermana es una de las principales testigos del colapso de la sociedad venezolana. “Ella vive cerca de la capital, pero hay días que puede pasar hasta 12 horas sin luz o sin agua potable. También se corta el internet”, relató. A la vez que aseguró que los comentarios que aseguran que la gente revuelve la basura para comer son cientos. “Hay poco alimento y las mercaderías son muy caras, por lo tanto las familias de menores ingresos pasan hambre”, sostuvo.

Si bien no existe un lugar mejor que el hogar, “Minda” encontró en Corrientes “una ciudad tranquila” para continuar su vida con su esposo, de 72 años, y sus dos hijas, de 33 y 46 años. Esta última se casó con un correntino y emigró a la provincia unos años después que sus padres.

“A través de “Arepas, Las Venezolanas” me hice muchos amigos, en Corrientes encontré mucha gente amable”, concluyó sobre sus buenas impresiones.