Mientras se aguardan anuncios en torno a la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé llegan nuevas energías y la organización de la máxima fiesta provincial estará en manos de nuevos funcionarios que redefinirán el concepto. A la espera de la asunción de Juan Pablo Valdés el 10 de diciembre, allegados al nuevo mandatario se acercaron al Instituto de Cultura para dar nuevas indicaciones en plena organización del máximo tributo al chamamé.
Mientras que en el último mes, el Instituto de Cultura analizó cerca de 1.500 propuestas artísticas, entre proyectos musicales y de danzas, el viernes se presentaron futuros funcionarios que tomarán las riendas de la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé, 21ª Fiesta del Chamamé del MERCOSUR y 5ª Celebración Mundial, que estaba prevista realizarse entre 16 y el 25 de enero de 2026 bajo el lema “Chamamé, refugio de nuestra identidad”. Entre las novedades, se presentó un nuevo enviado del futuro Gobernador, quien presidirá las decisiones respecto de la fiesta, de nombre Fernando Dornell, quien estuvo a cargo del reciente Concurso Integración de Pesca del Surubí con Devolución en Ituzaingó, como su principal referencia en gestión cultural.
“Se están analizando distintas propuestas, entre ellas reducir las noches y de diez pasar a ocho o a seis jornadas para potenciar la fiesta en general”, expresaron fuentes allegadas a Cultura. A la par, expresaron que realizarán la presentación de esta edición en Casa de Gobierno, posiblemente en la tercera semana de diciembre. “Todavía no hay confirmaciones de la fecha, estamos esperando que defina la agenda el nuevo Gobernador, pero será en el patio de Casa de Gobierno como es habitual”, expresaron.
“Toda la organización va a estar en manos de Dornell y de Marcelo “Gallo” Fernández, quien se encargará de las negociaciones de los contratos de los artistas”, expresaron las fuentes allegadas al nuevo Gobierno. Esta primera reunión con el equipo de producción de la Fiesta Nacional del Chamamé, que ya venía trabajando en la conceptualización, sirvió para marcar la cancha y redefinir la organización del evento.
Conceptos
Desde hace más de dos décadas, la Fiesta Nacional del Chamamé celebra no desde la artística o desde la propuesta festivalera, sino que va mucho más allá del escenario del anfiteatro Cocomarola y su esencia gira desde la propuesta conceptual de cada edición. Desde 2004 esta “misa chamamecera” trazó una evolución histórica, desde sus orígenes festivaleros hasta su consolidación como celebración participativa.
En 1985 concibieron un gran festival chamamecero en Corrientes para rivalizar con el reconocimiento nacional del Festival de Chamamé de Federal, Entre Ríos, que operaba desde 1976″. La primera edición se realizó en el Club Juventus (1985), seguida por el Club de Regatas (1986) y, desde 1988 coincidiendo con el IV Centenario de la Fundación de Corrientes en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola. Hasta 2002, las ediciones mantuvieron formatos festivaleros con variada fortuna y algunas suspensiones, centrados en ese emblemático escenario.
A partir de 2004, casi 20 años después de su inicio, se adoptó plenamente el concepto de “Fiesta”, implicando una construcción temporal no limitada al Anfiteatro Cocomarola y con fuerte participación popular. Se incorporaron actividades simbólicas que abarcaron municipios, barrios, instituciones estatales y comunitarias, priorizando a la gente como “comunidad portadora”, término avalado por la UNESCO.
Simultáneamente surgieron nociones clave como “cultura chamamecera”, que engloba artesanías, arte, mitología e identidad correntina emergentes de la música y el baile; “Nación chamamecera”, representativa del pueblo guaraní en el NEA argentino, sur de Brasil, Bolivia y Paraguay; y el culto al Río Paraná como eje regional. Un hito del siglo XXI fue el traslado de la 14ª FNCH de diciembre 2003 a enero 2004, consolidando su calendario veraniego.
De esta manera, se resaltó esta transformación como base para las ediciones venideras, tras el éxito de la FNCH, en las últimas dos décadas, en esta celebración mundial del chamamé. Es sin dudas la fiestas más importante de Corrientes, evento que reúne cada a los principales artistas del género chamamecero.
La celebración del MERCOSUR también es clave ya que se presentan artistas de Paraguay, Brasil y Uruguay, como así también de otros países. Es uno de los festivales folclóricos más grandes del país y un evento que celebra la cultura chamamecera en sus múltiples expresiones, incluyendo la música y la danza. Se esperan novedades importantes en los próximos días en torno a la nueva conducción que tendrá la Fiesta Nacional del Chamamé.
Un gran salto en la celebración chamamecera

La Fiesta Nacional del Chamamé, tal como se la conoce, tuvo un punto de inflexión a partir de 2004. Ese año, se celebra por primera vez en enero con la 14ª edición y desde ahí inicia su gran evolución.
La Dirección de la Fiesta decide la creación del Ballet de la Fiesta del Chamamé: para tener un cuerpo de danza representativo del baile chamamecero de la provincia.
La misma se renovaría anualmente mediante audiciones abiertas a la presentación de bailarines de todos los estilos, con obligación estricta de un mes de ensayo previo a la Fiesta.
En 2006 se renovó la puesta escénica y por primera vez se incorpora significativamente el lenguaje audiovisual a la escena (pantallas led). Se inicia la difusión audiovisual satelital y la transmisión por
internet. Gracias a ello hubo una explosión de concurrencia de público.
El concepto de celebración para cada una de las ediciones

En 2013, el último día de la Fiesta Nacional del Cham1amé se anunció por primera vez el lema de la próxima edición, ritual que se cumplió en todos los años siguientes. La primera fue “Universo Chamamé”, aludiendo a su prolífica cultura. Al año siguiente “Un camino de Plata” resaltando las 25 ediciones y en 2016 surgió la famosa frase “Nación Chamamecera” que redefinía a su comunidad incluyendo países vecinos y uniendo lazos culturales, históricos, lingüísticos y de identidad, que comparten un territorio y una historia común.
En 2017 nació “ADN Chamamé” y en 2018 “Experiencia Chamamé”. Para la edición siguiente surgió “Chamamé de la Humanidad” Coincidiendo con la postulación ante UNESCO y en 2020 “Chamamé: nuestra manera de ser”. Luego de la Pandemia llegó el “Abrazo que enchamiga naciones” en 2022, después fue “Chamamé para un mundo nuevo” tras el Covid-19, los incendios y la ola de calor, el chamamé auguraba el nacimiento de un mundo nuevo.




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