En el primer trimestre del año se observó una marcada recuperación en el consumo de bienes durables y semi durables. En tanto, el consumo de no durables mostró una caída en igual medición.
El cambio de rumbo en la política económica impuesto por el actual Gobierno está teniendo consecuencias profundas en el consumo, según resulta de los análisis de distintas consultoras. La modificación de los precios relativos o el resurgimiento del crédito modifican los comportamientos de compra. En este sentido, en el primer trimestre del año se observó una marcada recuperación en el consumo de bienes durables y semi durables, con un crecimiento promedio de 56,5%, contra igual período de 2024, mientras que, por el contrario, el consumo de no durables cayó 3,8%, según un informe dado a conocer esta semana por la consultora PXQ.
Tras la devaluación de diciembre de 2023, el poder adquisitivo del salario se fue recuperando con relación al valor de los bienes durables. Por ejemplo, según un cálculo de la consultora que dirige Emanuel Álvarez Agis, entre noviembre de 2023 y abril último, el poder de compra de los sueldos mejoró 3% con relación al precio de un auto de gama media.
Sucede lo contrario cuando la comparación se realiza entre los ingresos y distintos bienes no durables, como son los casos de la nafta que se encareció 29% o la leche que aumentó 13%.
Precisamente, como consecuencia de la decisión de desmantelar los subsidios a los servicios públicos, la conducción oficial llevó adelante un proceso de ajuste de las tarifas que golpeó en los presupuestos de los hogares. PXQ señala que el gasto en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles ahora se lleva casi 7% más en el gasto familiar, ya que pasó de representar el 22,8% del salario en noviembre de 2023 a 29,6% en abril pasado.
Otro dato que aporta esta consultora es que se verifican distintas velocidades en el consumo ya que, con números a abril último, los gastos vinculados al esparcimiento (shoppings) se recuperaron más que los destinados a productos esenciales (supermercados y mayoristas).
El avance de las importaciones también incide en el mapa del consumo. Producto de la apertura comercial y la apreciación del tipo de cambio, las compras externas vienen aumentando a paso firme, destacándose las subas en bienes durables y semi-durables, sectores donde la demanda muestra un mejor desempeño.





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